Desde hace varios años la concepción del agua como bebida ha cambiado de como la podían percibir nuestros padres, ha pasado de ser algo de vital importancia pero que se le prestaba poca atención como valor de producto, a convertirse en algunos casos, en auténticos productos de lujo. Hemos pasado de consumir agua del grifo, a consumirla embotellada y a darle una vuelta al marketing de consumo para convertir el agua en una experiencia vital y un producto aspiracional. La última moda es adquirir agua del lugar más exótico y lejano posible. Nos venden pureza, salud y la experiencia de consumir agua proveniente de sitios "vírgenes".
Esta moda o tendencia en el consumo va aumentar debido al cambio de hábito de los consumidores en las comidas, nos guste o no, y los restauradores son las fuentes más fiables, los consumidores están consumiendo menos vino, cava o champagne en sus comidas. Una lenta adaptación de las bodegas a este cambio de hábito (siguen sin adaptar el tamaño de las botellas) hace que mucha gente haya reducido el consumo de alcohol por comida, por lo que el agua, y si es de diseño mejor, se esta convirtiendo en el sustitutivo perfecto para una comida o cena romántica, pasando de beber agua como hacíamos anteriormente a degustarla como si de un vino de lujo se tratara.
Si a estos argumentos le unimos el hecho que muchas clases de nuestra sociedad cada día miran más por su salud y su físico, el agua se está convirtiendo en un producto de lujo; aunque en este post no entraré en las diferentes variedades que pueden determinar si una agua es más sana o no (mineral-embotellada-natural)
Pero esta tendencia no sería una tendencia en si sin su contra-tendencia, y es que a la moda de consumir aguas lejanas o exóticas, le ha salido un competidor, apuntando al target de los ambientalistas. Un amigo me envío info para funfood de una marca de agua embotellada que ha aparecido recientemente en NY y que pretende fomentar la contra-tendencia en el consumo de agua embotellada que vive actualmente Estados Unidos.
El consumo de agua embotellada en USA supera a la venta de iPod's. El agua embotellada se ha convertido en nuestro compañero de del día a día, y a pesar de las bondades de su consumo hacía nuestra salud, tiene su parte negativa; los residuos generados y la contaminación indirecta generada por el movimiento de botellas de plástico alrededor del planeta. Una imagen de Obama que vi circular por Internet, me hizo prestar atención a esta nueva moda, y ver que su alcance no es algo pasajero, y que la intención es clara, intentar influir en los hábitos de consumo y llevarlos a ese terreno tan de moda como es el consumo ecofriendly.

A todo esto como comentaba ha aparecido Tap'dNY una marca de agua embotellada de los grifos de Nueva York, a través de un purificado vía Ósmosis. La verdad es que la iniciativa me parece genial, típica de una ciudad única como NY, y aunque arremeten contra el actual marketing de las marcas de agua, el suyo esta siendo perfecto, con un concepto de marca muy bien cerrado y con un diseño muy fashionista. Tap'dNY promueve lo contrario que las aguas más de moda, promueve un consumo local, un agua que no viene de ninguna montaña ni daña ningún glaciar. A través de su manifiesto podéis ver los valores que quieren generar alrededor de la marca, y todo ello apoyado en un sello de calidad; Nueva York.

Viendo la campaña me pregunto si esto podría ser posible en otra ciudad, me ha encantado la frase "But we're New Yorkers and are ready for an honest change. It's time for a better way of thinking, or, drinking" una clara declaración de intenciones para convertirse no sólo en una alternativa a las aguas de lujo, sino a convertirse en el agua de los que se sienten pertenecientes a una de las ciudades más influyentes del mundo, pasando a ser Tap'dNY algo contractultural a una marca en toda regla.
Evidentemente como empresa su crecimiento en si queda muy reducido, queda claro al leer su manifiesto que no van a trasportar su marca por todo el mundo ya que sería una contradicción a su lait-motive. Una alternativa posible sería la de generar marcas locales en diferentes ciudades, siguiendo la misma preocupación global por el planeta pero dando fuerza al mensaje "drink local", aunque no me veo la verdad bebiendo Tap'dBCN.
Las dos modas sólo nos demuestran el aumento creciente por el culto al agua, y son claros ejemplos para confirmar que el agua será uno de los bienes más preciados del futuro, la moda que decidamos seguir cada uno ya es un tema persona, y a vosotros, ¿que agua consumiríais antes?