
Antes de irnos de vacaciones la prestigiosa revista Monocle, biblia de cabecera para los bobos, nos presentó su ranking “top 25 liveable cities”. Personalmente me ha sorprendido encontrarme a Munich en la primera posición, ciudad desconocida para mí, pero que ya ha entrado en la lista de próximos destinos a visitar.
Sorprende el ruido generado por su compañera Berlín en el ámbito más juvenil. Mucha gente joven dedicada al mundo de las tendencias lleva tiempo reportando maravillas de esa poor-but-sexy ciudad, muchos diseñadores independientes se han trasladado allí y para determinados estilos de vida, Berlín es bastante más barata, auténtica y libre que Barcelona. Aunque quizá esta propaganda cool excesiva ha hecho que desaparezca del top 10 y se quede en la ciudad underground por excelencia para la gente joven.
De Munich destacan el crecimiento económico espectacular que ha vivido la ciudad, llegando a ser la ciudad alemana con menos desempleo, motivo suficiente en el momento que vivimos para situarla en el radar, ya no sólo para ver qué hacen bien y aplicarlo aquí, sino para plantearse la posibilidad de un traslado. Está claro que cuando una ciudad ofrece prosperidad económica te da argumentos de peso para que te quedes en ella. Otro de los aspectos importantes, es lo impecablemente limpia que está la ciudad, algo que para los que vivimos la suciedad permanente de Barcelona es motivo de envidia. Y por último y siguiendo con el contrapunto, nos hablan del Aeropuerto, pieza clave para el desarrollo económico y polo de atracción para empresas internacionales…mientras aquí nosotros seguimos peleándonos por donde pasará el tren.

Mirando el ranking en clave interna encontramos Madrid en la décima posición, y Barcelona en la diecisiete, siendo una de las ciudades que más ha caído. La posición de Barcelona reafirma la opinión que muchos tenemos de la ciudad, y es que Barcelona vive del pasado, de la renta de las Olimpiadas, y en algunos aspectos es una ciudad muerta que necesita reinventarse de nuevo, ocuparse más de sus ciudadanos, ser menos restrictiva en aspectos absurdos y dejar de crear contenedores para crear contenidos de verdad. Barcelona ha perdido su lustre, y tenemos en el ranking un Madrid sin tanto ruido, y sin estar todo el día intentando ser la más cool y la más moderna, que nos saca 7 puntos como ciudad liveable. (aunque mejor aquí que en la liga, no?)
La tristeza para el barceloní viene cuando lee los comentarios, ya que los aspectos positivos y más valorados de la Ciudad Condal son genéticos o aquellos que los políticos no pueden tocar: sol, clima y mar, y la arquitectura que es un regalo de un pasado lejano. Según Monocle, y amén a sus palabras, Barcelona tiene que aumentar su nivel turístico y dejar de ser el primer destino Europeo para beber (lowcost).
Tras leer la lista completa y sin entrar en ningún tipo de análisis, me llaman la atención dos cosas: la desaparición de Amsterdam, y la mención positiva a Rio de Janeiro aunque aun le falta mejorar en muchos aspectos como pobreza y criminalidad para poder entrar en el top 25.
Os dejo el ranking y entre paréntesis el puesto que ocupaba la ciudad en el ranking del 2009
1-Munich (4)
2-Copenhagen (2)
3-Zurich (1)
4-Tokyo (3)
5-Helsinki (5)
6-Stockholm (6)
7-Paris (8)
8-Vienna (7)
9-Melbourne (9)
10-Madrid (12)
12-Sydney (13)
11-Berlin (10)
13-Honolulu (11)
14-Fukuoka (16)
15-Geneva (24)
16-Vancouver (13)
17-Barcelona (15)
18-Oslo (17)
19-Montreal (19)
20-Auckland (20)
21-Singapore (18)
22-Portland
23-Kyoto (22)
24-Hamburg (23)
25-Lisbon (25)
Malas noticias para Barcelona y buenas para Madrid. Respecto a Barcelona parece que el alcalde Hereu no ha acabado de entender que ser ‘tolerante’ no significa convertirse en la capital de las borracheras low cost.
Barcelona sigue teniendo muchas posibilidades y un enorme potencial, pero primero tiene que liberarse de determinados lobbys gremiales (p.e. hostelería/restauración), dejarse de proyectos inoportunos (JJOO de invierno) y pensar en BCN como en un lugar para vivir y trabajar… y no como un parque temático en forma de ciudad.
¿Qué voy a decir? Que yo mañana me voy a vivir a Barcelona sin dudarlo
Anyway, estos rankings…. pues dime cómo están hechos y te diré lo que sale. Dices tú que no está Amsterdam, pues casi na. A lo mejor Gerona es más estupenda.
El tema del low cost ahora se desprecia, pero qué bien cuando empezaron a llegar. Se han cargado las ramblas, un lugar en el que ya no merece la pena pasear, eso sí.
En fin, siempre ha sido muy barcelonés ser cosmpolita y mundial. Ahora decimos que se mira al ombligo. Recuerdo una joya: publicdad de pizza de Telepizza publicitando una pizza que era “la nostra”. Si, como sugiere Casa Tarradellas, la pizza es catalana de toda la vida (la coca no vale), pues podemos estar ante una querencia a que “el mundo somos nosotros”. Hablar de esto te hace siempre sospechoso de algo, así que, tomemos esto como un debate sobre si a la paella hay que ponerle tomate, es decir, cosas cotidianas y no trascendentes, se lo ruego.
Sobre todo si crees que en realidad el sentimiento que respiro es que al barcelonés clásico parece como que la ciudad ya da por hecha que es superior por si misma: es decir, lo que se respira a veces es que como es modernísima por definición nada de lo que hagamos lo reducirá. Y no siempre.
Pero todo esto es especulación barata. Un poco menos de ombliguismo vendría bien. Pero en Madrid pasan de todos esos rankings como de la eme. Y siguen teniendo ese ligero perfume antielitista o antisofisticación que jode tanto y que, Barcelona, pues no tiene, más bien al revés.
Nada, menos proecuparse trascendentalmente y menos desgarros de vestiduras y a seguir haciendo cosas. No es para tanto.
He dicho. No me matéis.
Pues algunos del Global/Local se pierden antes de llegar a la segunda palabra…
De los lugares interesantes que frecuentaba en mi juventud por Barcelona (los 70) ya no queda nada más que uno (En Milán quedan más de la mitad, en París el 80%)
Los barrios, especialmente las antiguas poblaciones absorbidas por la urbe, casi han perdido su personalidad e idiosincrasia, casi se han perdido los motivos para ir a ninguno.
Todo lo que se ha perdido no ha sido substituido por nada que no sea un estándar que no se pueda ver en cualquier parte del mundo.
Creo que todavía se puede hacer alguna cosa, pero no veo a la fauna política en posición de afrontar nada que no sea electoral, se han perdido los proyectos de estado, país y de ciudad… y la sociedad civil inactiva y apalancada en el sofá… no soy demasiado optimista.
No me queda más que estar de acuerdo con Jordi en lo de la fauna política. Como bién se entrelee de sus palabras, es necesaria una visión y un verdadero liderazgon para hacer nuevas cosas. Cuando un equipo de gobierno consigue convencer a todo un AYuntamiento y a los ciudadanos que es mejor un eslogan tipo ‘Barcelona possa’t maca’ que uno tipo ‘Barcelona la ciudad de las personas’ hay que saber que, con el paso de los años, estos mismos administradores de lo público pondrán por delante a la ciudad antes que los ciudadanos. Lo paradójico de la cosa es que la población de Barcelona, pese a triturar a su alcalde en las encuestas, está encantada de vivir allí (por ejemplo, en el Fòrum 2004 se hizo pública 1 encuesta en que cerca de un 70% de la población confesaba no tener interés en verlo, pero en cambio un 90% largo ponía como lo mejor de la ciudad este mismo acto ;P).
En cualquier caso Madrid y Barcelona se equilibran en los rankings, sea en los de las ciudades o en el de la liga. Recuerdo el chiate de hace unoa años en que Madrid quería el que quedara segundo en las elecciones de Barcelona y el Barça (FCB) quería el que quedara segundo en las elecciones del Madrid.
Merci por comentar Albert, se puede decir más alto pero no más claro, Barcelona recuerda cada día más a un parte temática, aunque viendo las noticias del verano, Hereu ni eso sabe gestionar con condiciones optimas.
Merci por comentar Gonzalo!
Sin duda Barcelona sigue teniendo muchas cosas positivas, y como comentaba en el post, esas que tanto gustan a los de fuera (mar, montaña, sol, etc) son esas que por suerte para nosotros no pueden joder los políticos (de momento), y a raíz de tu comentario sobre el anuncio de Telepizza creo que vivimos momentos contradictorios, quizá si que la pizza es Catalana (ironía on) pero la ciudad, y por extensión el país cercano no tienen ningún aprecio por lo original de la tierra, no somos concientes ni valoramos los productos “nuestros” y nos apropiamos de los de fuera para parecer más importantes, perdiendo desde mi punto de vista, ese toque diferencial que puede dar una ciudad que conserva sus joyas, y no va a toque de Franquicia.
@Jordi eso creo que no es un mal únicamente de Barcelona, de la misma forma que comentas que no quedan lugares interesantes que frecuentabas en tu juventud, yo muchos sitios donde veía viñas ahora veo polígonos, por lo que seguimos con lo mismo, nos cargamos eso que nos hace diferentes y que nos da una ventaja competitiva del resto. Sobre la clase política ya sabes lo que pienso así que mejor no digo nada
Merci Xavi por pasar por aquí. Evidentemente la clase política esta lejos de gestionar las cosas con eficiencia, pero entiendo que el cambio de Barcelona no se debe sólo a la clase política, aunque seamos un país demasiado burocrático y politizado, la sociedad civil ha desaparecido y se la sigue buscando en estos momentos
¡Ponte un avatar, leche!
Seguramente. Yo solo te digo que soy feliz allí. No puedo tener nostalgia por lo que no viví, sino por lo que vivo y mis experiencias de 30 años de viajes constantes: la montaña me da igual, soy urbanita. Y mi visión de madrileño es que BCN ha mejorado muchísimo en un aspecto esencial en el que estaba coja: los bares. Chúpate esa.
Gonzalo, sí que hay más bares en Barcelona, pero entre semana están llenos de espacio. Propongo que para llenarlos empiecen a regalar tapa con la cerveza o el vinito…
+1 para el avatar!
Bueno, esa soledad le da tranquilidad
(y eso que tiene su cultura hostelera, al mixto se le llama bikini y eso me tiene sobrecogido desde siempre)
¡Ah, Barcelona!
Una ciudad que un día fue la hostia… y fue en ese día que el entonces pequeño Breno paseaba por las callejuelas del Gótico y pensaba: aún viviré aquí.
Pues aquí estoy y conmigo vinieron todos los vetos, desde la prohibición del ruido en los barrios de marcha hasta las absurdas y carísimas multas al graffiti y al arte urbano.
Hoy Barcelona vive una doble moral que da asco. Se puede ir en bolas pero sin camisa es incivismo. Vamos de guais (sí, vamos – aunque sea brasileño llevo un catalán dentro de mí que no veas) y modernotes – ah, como molamos – pero vivimos de migajas de un pasado donde la ciudad albergaba una masa crítica que aparte de criticar, producía, ahora, nos queda la crítica vacía, los contenedores sin contenido y las cañas sin tapas.
Aparte de todo el veto que ahuyenta tal masa, está el coste de vida que – aunque ya no seamos la ciudad del disseny y vivamos una cierta decadéncia esnob – baja a fuego lento y convengamos, la masa crítica es pobre.
Barcelona tiene sí potencial de se reerguirse (existe ese verbo?) pero le falta eso, menos tocar narices y más hacer. Yo seguiré aquí para ver eso
Pero los vetos no son sólo de Barcelona: forman parte del entorno de sobreprotección del estado. En Madrid no nos dejan comprar una lata de cerveza a partir de las diez de la noche aunque seas mayor de edad, pagador de impuestos y no tengas antecedentes penales.
Sí, la gente hacía botellón cutre (y lo hace), con ruido y mierda, ¿pero prohibirme a mi comprar una cerveza para paliar una primera violación de la convivencia? Las multas al graffitti serán absurdas, pero mi barrio en Madrid está tomado y destruido por imbéciles que llaman arte a escribir su nombre de forma indescifrable, ya se sabe lo que hace un tonto con una tiza. Da igual que sean puertas de época, fachadas de iglesias con cuatro siglos…
¿Barcelona? Los tiempos…
Vivo en Madrid y me encanta eso de “sin estar todo el día intentando ser la más cool y la más moderna” para mi definitivamente Barcelona mola, pero más para vacaciones y quizá es precisamente por ese querer ser que describes.
Ahora, con lo que no puedo estar más de acuerdo es con que “mejor aquí que en la liga, no?” Visca el barça!